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San Marcos: Gajes del oficio

El motivo del presente artículo, entre tantos otros, surge desde una publicación en el blog “Sobre San Marcos” (www.sobresanmarcos.blogspot.com) de Franklin Medrano. En el mencionado escrito se aborda la columna de Mirko Lauer en el diario “La Republica” acerca del “presunto resurgimiento” de Sendero Luminoso en el sector político estudiantil de la UNMSM. Sin dejar de ser relativamente “exagerado” el comentario del citado periodista, las opiniones vertidas como respuesta a lo expresado por Medrano, afirmaban que esto perjudica bastante la ya magullada honra de la “Decana de América”. Ante todo lo dicho en el blog va la siguiente reflexión.

En primer lugar, hay que considerar que la baja calidad académica no es un hecho de hoy. Algunos pseudo-dirigentes de la Facultad de Ciencias Sociales, donde estudio, citan la década fujimorista y la intervención universitaria como hechos que mermaron un desarrollo de organización de los estudiantes que conforme al desarrollo de “plataformas” y “participación” en asuntos curriculares y académicos, lograría mejoras a la formación profesional en la facultad. Lo anteriormente expuesto suena coherente hasta cierto punto, pues la entrada al poder de Fujimori solo agravo la crisis de la educación básica que heredamos de los “tarjetazos” en los colegios, defendidos a capa y espada por la entonces Ministra de Educación Mercedes Cabanillas en el primer Alanismo.

No obstante, el desastre educativo nacional no se explica desde estos gobiernos. Algunos “opinológos” adjudican el problema a Velasco y el gobierno de las FFAA. Discrepo con lo anterior, Velasco solo fue una estación más de este tren al vacío en el que nos encontramos hoy en materia educativa. El origen de este problema debe encontrarse mucho antes y constituye una tarea de investigación pendiente para quien escribe el presente artículo.

Volviendo a San Marcos, la calidad educativa, excelencia profesional y prestigio social que ostenta debido a su participación histórica en diversos pasajes de la Historia del Perú ha sufrido una progresiva “erosión” debido no solo al estancamiento de investigaciones de calidad en la universidad (de la que hoy puede ufanarse la PUCP, por ejemplo), sino también a sucesivos recortes de presupuesto que ha sufre, como un segundo factor y la impresentable acción política de sus representantes. Todos los factores contribuyen al crecimiento de prejuicios y el deterioro de la imagen de nuestra universidad como un centro prestigioso de formación de profesionales e intelectuales para el “progreso” (entendido como la creación del bienestar de la sociedad, en teoría) del país. En consecuencia, se genera un desinterés por los problemas acarreados en la institución sanmarquina, empeorado también por personajes que consideran a la universidad como una potencial formadora de críticos, por lo que resuelven desinformar desde los medios de comunicación, o simplemente considerar intrascendente el tema. Para poder complementar lo anteriormente expuesto, hay que empezar por entender la acción de las élites en el Perú.

Históricamente, en el plan de “desarrollo” de las élites de este país nunca estuvo como objetivo el paso del empresariado, por ejemplo, de una economía “exportadora de materias primas” hacia una “industrial”. Obviamente que dar un salto de producción económica de ese tipo no se da de la noche a la mañana, como afirman muchos “expertos” neoliberales. Pero no señalan que sin el desarrollo de tecnología en el proceso de producción, es imposible virar la dirección de la nave económica nacional, y la base de ese desarrollo está en invertir recursos para la Educación. En tanto, la burguesía de nuestros días se ha conformado con ser la ociosa “intermediaria” entre mega-corporaciones y los pequeños productores (con réditos enormes), en lugar de impulsar mejoras y herramientas que no pueden ser concretadas desde ningún lugar que no sean las universidades con centros de investigación (como las sociedades de las grandes potencias, en las que tanto se fijan, hicieron). La ausencia del “proyecto nación”, sustentada en una “identidad nacional” (que si posee la gran parte de sociedades del primer mundo) es el principal cáncer en el Perú.

Ello justifica ese desinterés de apoyar la mejora de calidad universitaria, pues si las élites empresariales de hoy no manifiestan interés en el tema, menos lo hará el gobierno de turno o los que sigan la misma línea política, pues actúan según el “humor empresarial” del contexto. El Estado juega en función del pensamiento de estas élites, en el caso peruano.

Como consecuencia de lo anteriormente expuesto en la situación mencionada en el último párrafo, todo conduce al abandono de la universidad nacional y sus problemas en conjunto. La necesidad de generar profesionales universitarios de distintos ámbitos y capacidades ha sido reemplazada por un boom de “carreras cortas y bastante practicas”, relacionadas al marketing, administración de diversos campos e instrucción bancaria; esto hace innecesario para las familias el enviar a sus hijos a formarse en carreras largas que implican no solo tiempo, dedicación y recursos amplios; sino también la rápida inserción en el mercado de técnicos “jóvenes pero experimentados” que pide el sistema. Esto significa la formación de técnicos que “innoven” constantemente, pero que no realicen una crítica del mundo empresarial (capitalista), pues es de notar que todas las carreras citadas corresponden a esa esfera. Las mencionadas carreras son ofrecidas por el instituto mas cómodo (económicamente hablando) hasta una “universidad-empresa” de gran prestigio como la USMP, entre otras. Y recortando recursos para la investigación en universidades grandes como San Marcos, forzándola a tomar una visión “empresarial” que significa menor gasto en calidad educativa con carreras sencillas de mucha demanda, para obtener mejores réditos sin sacrificar demasiados recursos, es como se evita un mejor aprendizaje y comprensión del Perú de hoy, en el caso de los intelectuales. Por ello resulta difícil el surgimiento a gran escala de críticos del sistema, filtrando aquellos que pueden ser útiles para el plan político de las últimas dos décadas. Con esto se impone la “mentalidad empresarial” (un paradigma sumamente trascendental para sustentar este orden político), que supone diversas practicas y juicios, en la juventud de mi tiempo, cada día más alejada y desinteresada del tema.

En tercer lugar, las últimas administraciones rectorales en San Marcos han empeorado la situación de la universidad. La imagen del Rector como autoridad y representante de los intereses de la casa de estudios se encuentra completamente desmoronada. Los sarcasmos con Izquierdo, como el de una caricatura de “Carlín” en la cual se muestra al rector de la UNMSM con la mitad del cuerpo enterrado y recitando líneas a favor de un discurso pacifico en contraste a Luis Castañeda, montado sobre un rodillo a punto de aplastarlo, realizando un dialogo que recuerda a los discursos de García sobre la modernidad vs. Las comunidades indígenas de la selva, luego del “Baguazo”; solo muestran la lamentable actuación del poder rectoral en asuntos que competen a la universidad.

Junto a ello, el desdeñable papel de los partidos y agrupaciones políticas de ultra-izquierda estudiantiles como impulsores de conflictos físicos con la policía más que de reclamos claramente justificados solo demuestra que los universitarios sanmarquinos aun no toman conciencia del problema en que se encuentra nuestra casa de estudios, y que no les interesa intentar expulsar o reducir a estos grupos interesados en mantener la pobrísima calidad académica para poder obtener réditos políticos que suponen alianzas con decanos, administradores, directores de escuela, profesores y dirigentes corruptos. De otro modo no se explica que existan “estudiantes” que transitan diariamente en facultades por más de 10 años y solo se dedican a armar listas para comicios de tercios estudiantiles, parasitar en el comedor universitario y depredar espacios en el servicio de transporte (hay 2 casos emblemáticos en mi facultad).

Otro problema existente, en el caso de la facultad en la que estoy, es que los profesores más experimentados no permiten el desarrollo de nuevas generaciones de docentes con nuevas metodologías y sistemas de enseñanza. Se apela a la “meritocracia” del pasado y el “paternalismo” para obtener una plaza de docente. Esto también limita las oportunidades de profesionales altamente calificados para la enseñanza, que desean aportar su conocimiento para el repotenciamiento académico de las facultades donde estudiaron, siendo truncados por profesores que ya vieron su ocaso en la docencia universitaria o por sus adulones, una variopinta mezcla de “catedráticos” altamente mediocres (y para colmo, muchos de ellos sin investigaciones ni meritos académicos recientes o constantes). Irónicamente, estas mafias son las que más reclaman “excelencia académica” a los nuevos candidatos a profesores de la universidad y a estudiantes que solo buscan mejoras en su paso por la carrera. Esto sucede a vista y paciencia de los autoproclamados “gremios estudiantiles”, defensores de los derechos de los estudiantes y muchos “bla, bla, bla”.

Como es de notar, muchos de los afectados no aguantan el maltrato y emigran a universidades-empresa donde puedan ser valorados con un mejor sueldo y tranquilidad académica; no obstante, muchos de ellos son conscientes de que formarán pocos profesionales preparados para los problemas que acarreara el sistema en que vivimos o para la investigación coherente (esto se debe a la barrera que supone las políticas educativas de estas universidades). Aquellos que deciden quedarse esperan con ansia el momento de cambios en la facultad. Esto también contribuye a que muchos estudiantes se sientan decepcionados por su situación académica y no construyan una buena formación para futuro, por lo que genera más vicios en su actuar.

Aquí es donde reside la carroña para los politiqueros de siempre y los oportunistas de turno. Si bien Sendero Luminoso fue y es organización vertical, en la cual la ciencia se entiende como dogma irrebatible (y para colmo, mal interpretado), no hay que subestimar su capacidad de colocar a unos contra otros. Así es como mantuvo al país sumido en un conflicto armado que duro casi dos décadas. Afirmar que están sumamente desprestigiados, que poseen poco peso político, o que incluso no pueden sustentar un verdadero debate es acertado, pero subestimar una organización que se valió de un contexto de conflictos constantes entre pueblo y Estado solo hará que la situación se repita una y otra vez (ese fue el error de Belaúnde), no porque sea una “ley de la sociedad” el estar constantemente en desentendidos; sino porque los errores que tenemos a lo largo de la Historia nunca fueron corregidos y sin curar una enfermedad, estamos condenados a padecerla eternamente. Esa es la única ley.

Los problemas y la debacle de la San Marcos de hoy va desde los objetivos de las élites en su programa político, el desinterés del ciudadano y la actuación de mafias en el poder político universitario. Es el deber de quienes desean un cambio en la universidad el obrar por ello. Reclamar por la presencia de tropas norteamericanas en Afganistán o Irak, como ironizó el profesor que dicta el curso de Filosofía de la Historia II del semestre que estudio, es un absurdo; en tanto que la calidad educativa en la UNMSM se cae a pedazos y nos estamos quedando estancados en relación al “vecino” (la PUCP) y otras universidades. Ante las bravatas de los energúmenos que se dicen “defensores del estudiantado” solo tengo mas y mas carcajadas, pues solo son una pantomima que termina por legitimar las condiciones deplorables, los prejuicios y el estancamiento de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

La solución está en reconfigurar el movimiento estudiantil y sus objetivos, purgar a todos los farsantes que se autodenominan “dirigentes” y concientizar a la comunidad universitaria y en general de las consecuencias a futuro que tendrá el mantenimiento de este sistema para el Perú. Suena sumamente utópico, pero no hay otro camino.

Hola a todos en la blogosféra, en este momento empiezo mi aventura en la red. Espero k no sea muy accidentada!. Saludos! XD!.